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Villa La Paz, Colonia Piamontesa
1858 - 17 de Octubre - 2010

Cuna de la Colonización Agrícola

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Historia:

 

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 CAPITULO 7: LA PAZ HOY

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El colono frente al medio.

7.10

 

 

 

 

 

LA PAZ HOY
 

El Municipio de La Paz está ubicado en el sudeste del departamento de Colonia y sus límites son un camino vecinal que lo separa de Nueva Helvecia por el norte hasta la ruta 61-conocida comúnmente como camino de la totora-hasta su entronque con el camino Dr. Juan Carlos Rossell- conocido comúnmente como camino de la positiva- cruce con ruta 52 en ex comercio Ingold, prosiguiendo por camino vecinal a Nuevo Torino pasando por dicho caserío y prosiguiendo a la derecha por camino vecinal que entronca con ruta 51. Por esta hasta Parque Fomento rodeando éste parque y bajando hacia la playa por la calle que divide las playas Fomento y Parant al este, el Río de la Plata al sur y el Río Rosario al oeste.

Comprende la Villa de La Paz Colonia Piamontesa, los balnearios de Blancarena, Britópolis, Parant, Azul y Zanja Honda, la zona oeste de Nuevo Torino,Boca del Rosario, Barrio Comba y Rincón del Rey.

 

 

 

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7. 1

Datos del censo

 

Según el censo nacional de población y vivienda realizado en 1996 Villa La Paz Colonia Piamontesa en su planta urbana ofrecía los siguientes datos:

Población:
644
Hombres:
329
Mujeres:
315
Por edades:
 
0 a 14:
156
  15 a 29:
145
30 a 64:
248
65 en adelante:
  95
Cobertura de Salud:  
Mutualistas:
313
Salud Pública:
247
Sin Cobertura:
18
Servicio Policial:
66
Viviendas:   
Particulares:
240
      Colectivas:
  2
Total de Viviendas:
242
  Ocupadas:
214
Desocupadas:
28

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7. 2

Rincón del Rey

 

Desde Villa La Paz hacia el sur y pasando el Paso de las Toscas del Arroyo Sarandi Grande se entra en la zona que conserva el histórico nombre de Rincón del Rey. Antiguamente ese nombre designaba la vasta extensión desde el Río Rosario al Arroyo Cufré hasta las serranías del actual pueblo de Cufré. Esta zona también se llamó Rincón del Rosario y con ese nombre Artigas la mandó preservar en el reparto de tierras de 1815-16. Estas tierras pertenecieron a partir de su salida de dominio fiscal en 1822, durante la dominación portuguesa, a Nicolás Herrera, Juan Pedro Ramírez, Juan Victorica, Ignacio Oribe entre otros.

En el Rincón del Rey se encuentran vestigios del pasado y lugares de gran belleza como la antigua destilería de Carrió. Pasando la que conocemos comúnmente como fábrica de aguardiente se recorre el Camino Real que llevaba a la entonces barra del Rosario. En el trayecto se pasa frente a dos cascos de estancia que pertenecieron a hijos del Brigadier General Ignacio Oribe, el casco de su propia estancia se verá desde la distancia recortar su silueta señorial sobre un promontorio a la vera del Río Rosario casi en su desembocadura. 

 

Boca del Rosario

El actual establecimiento turístico INDARÉ ocupa actualmente las 500 hectáreas entre el Río Rosario y el Río de la Plata dónde desde 1926-con algún precedente del siglo 19- se realizó la explotación industrial de arena y piedra para la exportación a Buenos Aires.

Hoy inactiva se pueden visitar las antiguas instalaciones, con su planta productora de electricidad, sus talleres de fundición y forja, su dique seco, su molino de piedra, una veintena de viejas locomotoras a vapor de trocha angosta, herrumbradas barcazas aún amarradas a los muelles y otras   cosas más con mucho sabor a historia.

En este lugar dónde seguramente hubo un paradero indígena dada la profusión de restos de alfarería y boleadoras encontrados; dónde establecieron una base de operaciones los portugueses de la Colonia del Sacramento que venían a hacer corambre en el siglo 18; dónde Ignacio Oribe instaló un saladero; dónde desembarcaron los primeros colonos suizos; dónde más de dos mil obreros dieron vida a un pueblo hoy desierto;

la visita del lugar se hace atractiva. En el verano yates fondeados en la boca terminan de configurar su encanto natural.

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7. 3

Cadena de playas

 

Siguiendo la costa del Río de la Plata es posible recorrer una cadena de balnearios, con playas de arenas y aguas poco profundas.

De oeste a este pertenecen al municipio de La Paz los siguientes balnearios:

Entre paréntesis aparecen los habitantes permanentes que le asigna el último censo nacional, aunque lógicamente su población aumenta espectacularmente en verano:

Blancarena (51), Britópolis (53), Playa Azul (16), Zanja Honda, Playa Parant (27).

En el primero un camping y un club, en el segundo dos hoteles y un club conforman la oferta turística veraniega.

 

Barrio Comba

Éste es el histórico nombre que designa la zona que se encuentra al norte de la ruta nacional número 1 y que pertenece a la municipalidad de La Paz.

Allí los vecinos formaron la primera escuela fuera del área de la Villa que ellos mismos se encargaron de solventar. Los restos de la misma pueden aún observarse. El Molino de Agua Bonjour-monumento histórico nacional-se encuentra en esta zona.

La designación con el nombre de Recreo La Totora al comercio instalado en el cruce de rutas 1 y 61 popularizó éste nombre sobre el original designando muchas veces la ruta como “camino de la totora” y también al barrio.

 Aunque hoy en desuso nosotros preferimos el original.

Yo guardo un recuerdo muy especial por esta zona porqué mi padre concurrió a dicha escuela y siempre se sintió un combense de ley.

Allí junto a los Bertinat, los Allío, los Berton, los Geymonat y tantos otros formando el “cuadrito” del Parque Saroldi cuyos cuentos se idealizan con el paso del tiempo.

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7. 4

Nuevo Torino

 

Lugar de asentamiento de numerosas familias valdenses en los comienzos de nuestra colonización este caserío siempre ha tenido un protagonismo importante. Conocido popularmente como “Chico Torino” hoy el límite municipal entre Colonia Valdense y La Paz lo divide, pero jamás le hará perder esa identidad tan especial de pueblito familiar.

Según el último censo nacional su población alcanza los 71 habitantes.

En el censo levantado por Nâif Tourn en 1906 cuando La Paz tenía 136 habitantes y Colonia Valdense 56, Nuevo Torino contaba con 28 personas.

Los jefes de familia censados eran: Pietro Armand Ugon, Giovanni Gonnet, Enrico Geymonat, Clementina Archetti, Emilia Archetti, Stefano Bertin, Stefano Negrin, Giovanni Constantin, Pietro Bertin y Alessandro Pons.

 

Zona rural

Si bien el censo no diferencia las municipalidades sino que computa en conjunto la cuarta sección judicial digamos que la población rural de la sección es realmente significativa alcanzando los 1.585 habitantes de un total de 5.552 censados en la cuarta sección.

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7. 5

Una identidad que brilla con luz propia: las antorchas

 

Si bien la mayoría no sabemos a ciencia cierta su origen ni sus motivos, lo cierto es también que nada marca más en el colectivo popular que esta simple pero hermosa manifestación de voluntades que se unen en el gran fuego.

No hay prácticamente testimonios escritos de su realización y la tradición oral muchas veces nos trae recuerdos idealizados o parcializados.

Una mención de fogata aunque no de antorchas se realiza en la edición especial del periódico “SUR” con motivo del centenario y hablando de la Unión Cristiana de Jóvenes de La Paz dice... “estructuró un amplísimo programa que se viene cumpliendo. En la semana de los festejos conmemorativos, se harán reuniones adecuadas alrededor de grandes fogatas para recordar a aquellos valientes colonos, tal cual, practicaban sus modestas fiestas junto al fuego acogedor”.

En el Piamonte se habla de fogatas (el famoso falò) pero nunca de antorchas. Estas fogatas se realizan todos los 17 de febrero en reconocimiento al edicto de emancipación recordando cuando los valdenses lograron la igualdad de derechos en 1848. En esa noche para avisar de un valle al otro se armaron fogatas y aparentemente con antorchas llevaban la noticia de un pueblo a otro. Otra versión poco creíble indica que las nueve carretas que llegaron a La Paz de Florida adelantándose a la fecha estipulada viajaban de noche en la desesperación por llegar y lo hacían con antorchas.

En un taller muy interesante realizado en 2002 en la escuela número 9 titulado “Fiesta de las Antorchas” en el cual participamos se entrevistó a mucha gente con conocimiento en el tema o con años de habitar en el pueblo. Se llegó a la conclusión-no definitiva-que se hizo por primera vez en 1958 y que luego se retomó en 1979 para desde allí sí, realizarse definitivamente todos los 17 de octubre recordando el aniversario de la villa. El mensaje indica que cada antorcha marca la individualidad y entonces al tirarla al fuego se une a los demás marcando la unión y el progreso del pueblo.

Encontramos también cierta relación con el lema valdense: “La luz resplandece en las tinieblas” que indica el triunfo del bien sobre el mal.

Esa luz bien puede ser la fogata.

En nuestro libro titulado “130 años de la Colonia Valdense” hacemos la siguiente reflexión... “Esta fecha (17 de octubre) se celebra con gran fervor y pasión popular en La Paz; es la conocida noche de las antorchas donde toda la población paceña se vuelca a las calles para recordar la memoria de los antepasados que con tanto sacrificio, fe y amor llegaron a esta tierra para afincarse definitivamente. La marcha concluye en la gran fogata que se abre en la oscuridad de la noche para elevar al cielo un mensaje de fe, de paz, de esperanza y fervorosa recordación al esfuerzo de nuestros antecesores. Hoy como ayer, como siempre la población de La Paz reafirma a través de este hecho como así también de su labor diaria, para seguir manteniendo vivo el viejo lema valdense: La Luz resplandece en las tinieblas.”.

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7. 6

Un proyecto de larga data: Anfiteatro o Parador

 

Con el nombre que quiera dársele ya en el centenario de la colonia en 1958 aparecen en distintas publicaciones reclamando a las autoridades la construcción de un parador, de un quiosco de información turística, de un local para venta de artesanías junto a gabinetes higiénicos.

Al respecto la Revista “La Colonia Valdense en su Centenario” dice... “Sorteando luego las pintorescas colinas de La Paz-en una de las cuales está demorando demasiado la erección de un Parador de Turismo-el Rosario termina por aplanarse...”. También y en forma más extensa la edición especial del periódico “SUR” hace referencia al tema de esta manera “Hemos visto un afiche que dice reservado para Hotel. Pensamos que si se hiciera realidad esta vieja aspiración de la población lapaceña, muy pronto se vería convertida en una maravillosa ciudad de turismo, tales las bellezas naturales que posee a su alrededor. Recordamos, que hace unos años, un gobernante, expresó al observar desde la altura de la Villa, hacia la ciudad de Rosario: éstos son los mirajes más bellos que conozco de mi patria. Es de lamentar que la Comisión Nacional de Turismo a quien se le ha hecho llegar en más de una oportunidad, este petitorio, no preste atención a la orientación que debiera dar, en su política de fomento del turismo. Colonia Suiza que posee gran número de hoteles y muy pocas bellezas naturales, contaría al construirse un parador en La Paz, con un lugar más para solaz del turista y un motivo para visitar las regiones encantadoras de sus adyacencias. Ha llegado la hora de realizar obra constructiva y efectiva en pro del turismo nacional y foráneo: nuestro país es visitado por muchos extranjeros ávidos de conocer bellezas naturales, de los países que visitan. Y si justo es aceptar que las bellezas y playas del Este son extraordinarias, justo también es, que se oriente para el Oeste y Litoral del país la política de fomento turístico, pues, es un axioma, que cuanto mayor es el número de propagandistas y resulta entonces fácil, realizar verdadera obra en bien de la economía nacional y en bien de la industria hotelera y afines.”.

Ya habla el periódico en esta nota de 1958 de un proyecto de larga data dice “esa vieja aspiración”.

También la revista del Centenario habla de esa orientación hacia el Este del país por parte del gobierno cuando dice... “no es otra cosa (el turismo) que la sinonimia de turismo en el Este; nuestro turismo, pues, tiene una latitud Este que parece insuperable y esto, que en cuanto a la iniciativa y el esfuerzo privado es absolutamente plausible, ya no lo es tanto y aún admite impugnación, cuando es el Estado el que administra el rubro...”.

Casi medio siglo después el Movimiento Lapaceño ha retomado esta aspiración largamente postergada y el 28 de mayo de 2003 entregó en las propias manos del intendente de Colonia Doctor Carlos Moreira el proyecto de anfiteatro, cafetería, batería de baños, local para artesanías e información turística y espacio para la fogata que se realiza tras la marcha de las antorchas todos los 17 de octubre a ubicarse en el panorámico padrón número 84 entre las calles Artigas, 25 de Agosto, Rosa Butler de Pérez y Juan Pedro Ramírez. Proyecto que con tanto cariño y capacidad ha realizado la arquitecta Lucía Pucci junto a la invalorable colaboración del Ingeniero Agrimensor Iván Robert y el resto de los integrantes del grupo.

 

Sigue dando criollos el tiempo

Así lo dice el dicho campero y es en este caso para testimoniar la admiración personal que tengo hacia dos personas que tienen conocimientos tan profundos de la historia lugareña, que bien puedo decir ante sus presencias aquella famosa frase de Sócrates: “Solo sé que no sé nada”. Sin embargo me he atrevido a tomar el lugar que deberían ocupar ellos por dos razones; porque como lo dice Mario Benedetti en este país se escribe más de los que se lee y como decía José Enrique Rodó “ser escritor y no haber sido, ni aun accidentalmente, periodista, en tierra tal como la nuestra, significaría, más que un título de superioridad o selección, una patente de egoísmo.”

Como testimonio de admiración a sus conocimientos quiero recoger una entrevista que le realizara a Pablo Long en 1991 y el brillante prólogo del Libro “Amargueando bajo la mora” en el cual Iván Robert jerarquizo aún más esa pequeña joyita.

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7. 7

Pablo Long: La Paz es el lugar ideal

 

Dice esa nota que hacíamos mención lo siguiente: “Da gusto charlar con un hombre que sabe y mucho en todo lo que se relaciona a la historia de los valdenses y sus avatares americanos. El escribano Pablo Long  paceño y apasionado y profundamente conocedor de la historia, posee además libros, textos y documentos como muy pocos en la zona. Es un tema que le cala muy hondo y por lo tanto rápidamente brotan de su boca las palabras que certifican su conocimiento en el tema...El proceso de fundación de la Villa obedece como causa fundamental de que a mediados del siglo pasado (19) después de la devastadora guerra grande que culminó en 1851 con un tratado, la campaña uruguaya se encontraba totalmente desolada.

Don Doroteo García que fue un poco el creador de todo esto, del advenimiento de los valdenses; en el año 1856 fue ministro de agricultura y vio con gran desconcierto que en la campaña prácticamente no se trabajaba la tierra desde ningún punto de vista. Es por eso que después de un año de trabajo en su ministerio renuncia al mismo y se dedica a fundar una colonia de campesinos agrícolas para tratar de lograr un mayor desarrollo de la agricultura puesto que la ganadería era la única fuente de ingresos de nuestro territorio y los productos agrícolas eran extremadamente caros.

Es así que en 1857 funda la Sociedad Agrícola del Rosario Oriental junto con otros notables de la época como eran don Juan Quevedo, don Joaquín Errazquin, Carlos María Ramírez y una cantidad de personajes de aquella época. A todos ellos los animaba prácticamente el espíritu de tratar de desarrollar la agricultura en nuestro país. El capital inicial de 100 acciones de 600 pesos cada una hacia un total de 60.000 pesos y fue el punto de partida, pero se suscribieron 42.600, no llegándose a vender todas. El primero que compró una acción fue el presidente de la república y dos Carlos María Ramírez que era el propietario de las tierras donde se encuentran asentadas hoy La Paz y Colonia Valdense y la Colonia Suiza y contribuyó también con unas cuantas acciones que fueron deducidas del precio inicial. Se compró un campo de cuatro leguas cuadradas con un total aproximado de 10.000 hectáreas. A principios de 1858 comenzó con una serie de agrimensores y personas que conocían bastante el tema rural al fraccionamiento del campo comprado. Se constituye a partir de septiembre en la zona y comienza con las mensuras de la nueva colonia.

Ya tenía prácticamente dispuesta la venida de 50 familias noruegas...que en definitiva falla por problemas de dichas familias. Y es así que se entera que hay un grupo de valdenses radicados en Florida y a través de un pastor de origen anglicano Pendleton logra un contacto con los valdenses y vienen los pioneros a ayudar a mensurar estas tierras. Y es así que en una primera etapa nombran tres representantes que son los que suscribieron el contrato original con la sociedad agrícola del Rosario Oriental, se trata de los señores Long, Vigna y Baridon y se comienzan a medir las chacras. Sacan 80 de 3 cuadras de frente por 12 de fondo divididas por calles muy bien planificado y el 17 de octubre, domingo en aquel año, funda el pueblo de La Paz  un pueblo para que sirviera de centro de distribución y recepción de productos de los colonos. Al fundar el pueblo de La Paz y esto ha traído controversias a todos los niveles sobre todo por ignorancia de la gente que pensaba que los pueblos debían estar ubicados en los centros de las colonias cosa que en los hechos no es así, por la parte jurídica arranca desde las leyes de Indias donde se establece que los pueblos deben fundarse en lugares altos, cercanos a ríos y a montes naturales para el uso de leña principal fuente de energía de aquel momento. Doroteo García ve que es el lugar ideal y allí con una manzana central y ocho que la circundan funda La Paz....mucho más allá del origen histórico(las antorchas)que según parece se remonta a los valles valdenses, lo más significativo es lo que se siente, lo que se trasmite, lo que se vive, lo que se lleva en la piel y que se va contagiando a las nuevas generaciones que sienten el mismo amor, respeto y cariño hacia la tradición, es en resumen un gesto de vida, algo que identifica muy profundamente el ser paceño.

Ya desde los valles valdenses donde había divergencias en cuanto a emigrar o no Morel estuvo siempre a favor y congruente con su idea y a pesar de las mayores posibilidades económicas que poseía en Europa se sacrifica y viene a América, donde perdió buena parte de su familia, luchó contra las inclemencias del tiempo, la iniciación de los colonos y otra serie de circunstancias que en otros países no se hubieran dado: la segregación religiosa; pero a pesar de todo mantuvo muy buenas relaciones con sus vecinos y fue siempre muy respetado y querido. Luego vinieron otros pastores pero pienso que nunca se le dio al Pastor Morel la importancia que realmente tuvo. Porque no solamente expresó en teoría el ánimo de emigrar, sino que cuando fue llamado para hacerlo dejó prácticamente de lado todo el bienestar que poseía en los valles y vino a estas tierras a profesar lo que él creía correcto. Después de que la Colonia ya estaba creada y se habían solucionado muchos problemas, muchos valdenses con el tremendo ímpetu de trabajo que tenían pudieron desarrollarse rápidamente en el plano económico, aún a costas de enormes sacrificios, porque colonias como la Valdense y la Suiza tan florecientes y dedicadas al trabajo no se ven en el territorio de la república. Otros que vinieron después del Pastor Morel obtuvieron un poco las mieles del éxito pero labrado a la fuerza del trabajo, del sudor y sacrificio de don Miguel Morel.”

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Iván Robert: vaya prólogo

 

En un libro que es una verdadera joyita el prólogo que escribió este profundo conocedor de nuestra historia  como lo es Iván Robert es realmente destacable:

“Auscultar en los rincones de la memoria puede compararse con el efecto que produce un fuerte reflector desde lo alto de una colina o los focos de un auto en el camino: sólo unos pocos objetos quedan claramente puestos en evidencia; otros, innumerables, permanecen ocultos al no ser alcanzados por el haz luminoso.

Por otra parte el paso del tiempo, la distancia de los lustros, suele ocasionar cierta vaguedad, cierta distorsión en los contornos. Pero la memoria ofrece  algunas ventajas  que compensan esas fallas: es que al eliminar algunos detalles, deja más claro el cuadro en su conjunto; como el pincel del artista, que encuentra sus más altos valores en la esencia de la vida.

Quien  haya nacido y vivido en esta comarca, no puede dejar de apasionarse con los relatos que fluyen de la pluma de Leroy Soler recordando con cariño pedazos de la vida de nuestra Villa de La Paz, del Concordia, de “la paz” del Río Rosario... Mostrando con palabras concisas y pintorescas la vida de los personajes que actuaron en la mitad del siglo, hasta las décadas del sesenta y del setenta. Con sus alias tan exactos que hacían olvidar los nombres y apellidos. Variedad de alias tan pintorescos como inolvidables, representativos de la fauna subterránea, terrestre, acuática y aérea de la región. Así conocimos a “la Isoca”, “la Yara”, “el Ratón”, “la Chicharra”, “la Calandria”, “el Lobo”, “el Zorro”, “el Bicho”; hasta los que se destacaron por remarcar defectos físicos o espirituales, como “el Cabezón”, “el Orejudo”, “Bachicha”, “Cabeza de Perro” y otros no citables.

Por todo se ha de puntualizar que no hay ráfaga del pampero por más omnipotente que sople, capaz de extinguir la llamita ardiendo en los corazones de los moradores de la Villa de La Paz y el Rincón del Rey. Y esa llamita se alimenta del combustible almacenado en la memoria colectiva, esa fuente sin par hacia la cual Leroy Soler dirige el haz  de luz de su potente reflector.”

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7. 9

El colono frente al medio

 

Basadas en su desarrollo material y espiritual las colonias se mantendrán fuertemente unidas y separadas del medio que las rodea. Justamente ese progreso, sumado a su secular tradición cultural, los hizo sentirse superiores a sus vecinos, excepción hecha de los suizos quienes por caminos paralelos y con características peculiares también lo habían alcanzado.

Ese sentimiento de superioridad, que era también una forma de defensa frente al medio, no se manifestó, por lo menos explícitamente, a través del desprecio, sino a través del mantenimiento de la comunidad aislada del medio utilizando mecanismos tales como los matrimonios endogámicos, el uso del francés y de los patois, el mantenimiento de costumbres traídas de los valles y, en fin, la exaltación de lo “valdense” como definidor de la comunidad.

La endogamia es una constante en el comportamiento de los colonos valdenses sudamericanos. De acuerdo a un muestreo realizado entre 1908 y 1910, sólo un 25 por ciento de los matrimonios efectuados incluían un cónyuge de apellido no valdense, siendo de destacar que la mayoría de estos matrimonios exogámicos se produjeron en colonias nuevas.

Al respecto un escritor ya citado Lalive D`Epinay dice “...una serie de reglas tácitas que sirven de frenos a la disgregación del grupo, entre ellas las que concentran la vida social del valdense sobre la iglesia, y la reprobación indirecta del casamiento mixto.”

Si bien desde el punto de vista formal nada impedía contraer matrimonio fuera de la comunidad es cierto que los que se atrevían a buscar su cónyuge fuera padecían presiones.

El uso del francés en los servicios religiosos era bastante común, al punto que en una fecha tardía como 1934, la Iglesia realizaba un culto de cada cinco en ese idioma, y en cuatro de las seis escuelas dominicales que funcionaban en la colonia en 1918 se utilizaba exclusivamente el francés, y en las otras dos se leía un capítulo de La Biblia en ese idioma.

A pesar de ello y que la iglesia insistía para no perder el lazo con los valles muchos padres no permitían a sus niños que asistieran a la lección de francés.

Los dialectos piamonteses (patois) se seguían usando en el ámbito familiar, aunque cada vez en menor grado. A partir de la década de 1930 se pierde progresivamente. Existían, sin embargo, casos excepcionales en los que se manifestaba una exacerbada voluntad de mantenerse aislados del medio a través de la utilización del dialecto. Así por ejemplo se lee en “Mensajero Valdense” del 15 de octubre de 1928.... “víctima de un trágico suceso dejó de existir....Don José Lauzarot...Era “Barba Juspín” como familiarmente se le llamaba, el prototipo del emigrado valdense. Conservaba como pocos la tradición, tanto que en estos años en América no quiso aprender el castellano, seguramente para no olvidar su querido y familiar patois.”

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7. 10

Hacia el futuro

 

Si bien el siglo 20 castigó duramente a La Paz con hechos muy concretos como la pérdida de la comisaría, la del juzgado, la suspensión del pasaje de los ómnibus de la compañía O.N.D.A., el trazado del ferrocarril y de la ruta 1 lejanos a la planta urbana de la villa, lo cierto es que los habitantes con mucha moral y entereza se fueron adaptando a los cambios y algunos indicios positivos de recuperación fueron la importante mano de obra de la fábrica de dulces “Los Nietitos”, la instalación de la Escuela de Policía Departamental y por algunos años fue una importante fuente de trabajo la Destilería Rosario de A.N.C.A.P. (Ex fábrica de aguardiente).

También la empresa “KALISAY” girando en el ramo de poliuretano y pinturas ha sido generadora de actividad.

Otras actividades menores pero captadoras de personal fueron algunas fábricas de tejidos, los aserraderos y distintos tipos de comercios.

En lo estatal la Junta Local ha sido la principal fuente de empleo junto a la Escuela de tiempo completo y la Escuela Municipal del Hogar.

El masivo éxodo de los habitantes de la Boca del Rosario fue absorbido por la Villa dónde la mayoría terminaron radicándose definitivamente.

Así y pese a todo en datos comparativos de los dos últimos censos nacionales La Paz es la cuarta entre las catorce localidades del departamento que mayor aumento poblacional tuvo en porcentaje.

Un 18,4 % marca la diferencia entre un censo y otro pasando de 544 a 644 con un incremento de cien personas entre 1985 y 1996. En ese crecimiento sólo la superaron Colonia Miguelete, Colonia Valdense y Florencio Sánchez.

A su vez otro dato significativo marca que entre las 14 localidades del departamento La Paz es la que tiene en porcentaje mayor cantidad de habitantes en la franja entre 15 y 29 años con un 22 % del total de su población, cifra que no pueden superar las otras trece localidades que oscilan entre 14 y 21 %.

Su tranquilidad, sus bellezas naturales, sus hermosas y antiguas casas, sus monumentos históricos conforman un privilegio que algún día quizás despierte a la explotación turística sin dejar de llegar a perder esas características que la hacen tan especial.

El amor al pago no tiene distancias y los paceños aquí o en su inmensa diáspora  saben querer ese pago que los vio nacer, así como  los que llegamos  nos enamoramos de su forma de ser, de sus bellezas naturales, arquitectónicas e históricas y de aquello que dice Leroy-por siempre nuestro gran poeta-...no se lo que te asusta si todos somos iguales.

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